
Mientras el Hospital Municipal de La Falda enfrenta una crisis de recursos que afecta directamente a la atención de miles de vecinos, el municipio ha destinado más de $24 millones en festivales, artistas, protocolo y merchandising durante el primer trimestre del año.
En los últimos meses, se aprobaron una serie de decretos que muestran con claridad las prioridades del Ejecutivo:
- $18.500.000 fueron asignados mediante el Decreto Nº247/2025 a la Secretaría de Turismo para cubrir gastos del ciclo “La Falda Bajo las Estrellas”, incluyendo decoración, limpieza, traslados, cachet y pasajes aéreos.
- $1.400.000 pagados al artista Carlos Habiague por su presentación y traslado (Decreto Nº248/2025), sin contar comidas y alojamiento.
- $2.720.000 asignados a tareas de protocolo para eventos, pagados a la Srta. Daiana Burgio Hahn entre enero y junio (Decreto Nº250/2025).
- $3.176.250 destinados a 350 remeras sublimadas para la Maratón Nocturna del 22 de febrero (Decreto Nº253/2025), es decir, más de $9.000 por remera.
En paralelo, el Hospital Municipal sigue sin poder sostener servicios básicos. Las quejas se multiplican: turnos postergados por falta de insumos, ausencia de especialistas, equipamiento obsoleto, y un sistema de salud que depende cada vez más de aportes voluntarios y rifas solidarias.
¿Cuál es la prioridad?
No es menor el dato de que los propios intendentes de la región —de Giardino, Huerta Grande, Valle Hermoso y más— han solicitado al gobernador Llaryora una intervención para salvar el hospital. Pero, ¿por qué no colaboran económicamente desde sus propios municipios? ¿Y por qué el municipio de La Falda, sabiendo que el hospital es un centro de referencia zonal, no prioriza ni un peso para fortalecerlo?
La salud pública está quebrada, y no por azar. Hay fondos, pero no hay voluntad.
La pregunta queda abierta para cada vecino de Punilla:
¿Queremos shows con luces y artistas, o queremos hospitales funcionando?