
La salud pública en La Falda atraviesa un momento tenso. El Municipio ha impulsado un proyecto que contempla aumentos drásticos en los bonos y prestaciones médicas del Hospital Municipal, generando preocupación en vecinos, referentes sociales y profesionales de la salud. El nuevo esquema será presentado en audiencia pública no vinculante el próximo 12 de mayo a las 18 hs, con la presencia del Secretario de Hacienda Marcelo Lusso.
Según a la información al que accedieron varios medio, las prestaciones de especialidades no básicas, como cardiología, neurología o gastroenterología, tendrán un bono de hasta $30.000, triplicando el techo de $10.000 estipulado originalmente para 2025. Este incremento, que muchos vecinos califican como desmedido, pone en jaque el acceso a consultas médicas esenciales para quienes no tienen obra social o no pueden pagar un especialista privado.
Pero lo más alarmante llega con los nuevos montos para pacientes no residentes de La Falda o para casos en los que el hospital local deba intervenir ante demoras o falta de recursos en otras localidades. En estos casos, las tarifas alcanzan cifras que muchos consideran directamente excluyentes:
- $300.000 por una endoscopía.
- $900.000 por cirugías generales o de urgencia.
- $260.000 por videolaparoscopías.
- $10.000 por cada radiografía.
Estas cifras se alejan por completo del espíritu de un sistema de salud accesible y abren la puerta a una lógica de mercantilización del hospital público, que históricamente ha sido refugio de miles de familias trabajadoras, jubilados y turistas.
Desde el bloque opositor del Concejo Deliberante ya se ha hecho saber que no acompañarán esta iniciativa, advirtiendo que las decisiones que afectan directamente la salud de la población deben tomarse con mayor participación ciudadana, análisis de impacto social y transparencia.
El anuncio de la audiencia pública no vinculante –es decir, sin obligación de considerar la opinión del público presente– también ha sido objeto de duras críticas. No solo por el carácter simbólico de la convocatoria, sino porque se dio apenas días después de que se negara una audiencia formal solicitada por más de 600 vecinos que reclamaban mejoras en el funcionamiento del hospital.
En ese contexto, la credibilidad del gobierno municipal queda severamente cuestionada. La comunidad exige explicaciones concretas, acceso a la información y una verdadera instancia de diálogo. Mientras tanto, el temor es creciente: ¿quién podrá pagar por enfermarse en La Falda?