Libre Mundo

Silenciaron a los vecinos: rechazan la audiencia pública y buscan dividir el reclamo por el hospital

En lugar de escuchar el pedido legítimo de la ciudadanía, la Municipalidad de La Falda, junto con el Concejo Deliberante, ha optado por una estrategia lamentable: rechazar la solicitud de una audiencia pública para tratar la grave situación del Hospital de La Falda.

¿La razón? No quieren enfrentar la verdad frente a todos los vecinos. Prefieren esconderse detrás de reuniones fragmentadas en las vecinales, donde el intendente, el director del hospital y autoridades del área de salud intentan desmovilizar, dividir y desinformar.

«Nos quieren hacer creer que una audiencia pública es “muy complicada”, que “lleva mucho tiempo”, o que “no es el camino adecuado”, pero eso es mentira», dijo un vecino que participó hoy de la sesión.

La Carta Orgánica Municipal le da ese derecho a los vecinos. Está escrito, está vigente, y no se puede negar: en su Preámbulo, se compromete a “encauzar la participación ciudadana” y “enaltecer la condición de vecino”. En el Artículo 9, los vecinos tienen el derecho a peticionar ante las autoridades y obtener respuesta, a la participación política y social, y a controlar la prestación de los servicios públicos. Y en el Artículo 178 y 179, queda claro que los vecinos tienen derecho a solicitar audiencias públicas, con solo el 1% del padrón cívico.

Entonces, ¿por qué les niegan este derecho a los vecinos? ¿Qué están ocultando?

Esta negativa parece un intento directo de vulnerar la democracia local, la participación vecinal, y la salud pública. Dividir a los que reclaman para debilitarlos. Fragmentarlos para callarlos.

Los vecinos autoconvocados hacen un llamado a cada vecino y vecina del Valle de Punilla: «no nos dejemos engañar. La audiencia pública no es solo un derecho, es una herramienta para que nuestra voz valga tanto como la de cualquier funcionario. Exijimos juntos lo que nos corresponde. Porque la salud no se negocia. Porque el hospital es del pueblo. Porque los derechos no se mendigan, se ejercen.», concluyo una vecina en medio de la indignacion.

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