02/12/2020 Por libremundo 0

El Templo Filadelfia ya no es un culto. Se desbarató a la red de trata de personas.

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Un gran operativo que coordinó 23 allanamientos permitió detener a al menos siete integrantes de una banda delictiva que tenía secuestradas a varias personas bajo la fachada de una organización religiosa. Se hacían llamar «Comunidad Filadelfia» y operaban en el país desde 1972. Se los acusa de abuso sexual, incitación al suicidio, secuestro y trata de persona, entre otros delitos. 

Sesenta y nueve víctimas de trata fueron rescatadas hoy de una red que usaba como fachada a una organización religiosa y al menos siete integrantes de dicha banda delictiva fueron detenidos en un gran operativo que coordinó 23 allanamientos en Mendoza y las provincias de Buenos Aires, Salta, Tucumán, Neuquén y Entre Ríos.

Lo confirmó el Ministerio de Seguridad a través de un comunicado. Tras una investigación criminal de la Policía Federal Argentina (PFA) y con el apoyo de 250 efectivos de la Gendarmería Nacional (GNA), ambas fuerzas lograron desbaratar a una organización liderada por una jubilada que se hacía llamar “La Tía Eva”.

En Mendoza, fuentes allegadas a la pesquisa comunicaron que hubo 6 personas demoradas por las autoridades, para deslindar responsabilidades pero también para averiguar si eran víctimas de trata. Se trata de un hombre y dos mujeres mayores de edad, dos menores masculinos y una menor femenina.

Se cree que «La Tía Eva» conducía una comunidad denominada “Filadelfia”. En realidad, los informes indican que era una organización dedicada a la captura de personas, el lavado de dinero, delitos contra la integridad sexual de menores y adultos, contra la identidad y contra la vida.

Secuestro de niños

Según surge de la investigación, entre los delitos registrados, las y los miembros de la “comunidad” sustraían menores a sus padres biológicos para inscribirlos luego como hijos de varias mujeres de la organización.

Incluso se habrían suscitado casos de instigación al suicidio. Como el de la muerte de un joven que se reconoció homosexual y fue hostigado hasta que terminó con su vida. Lo obligaron a desnudarse en público, lo golpearon y le arrojaron baldazos de agua helada, entre otros crímenes. 

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La investigación avanzó definitivamente en 2019. La Policía de la Provincia de Buenos Aires inició una pesquisa que, en aquel momento, concluyó con varios allanamientos por los delitos de trata de personas y lavado de dinero. En ese entonces, se comprobó que la organización criminal operaba con un minucioso sistema de captación de personas para, posteriormente, explotarlas laboralmente y someterlas a la servidumbre.

El personal de GNA y de PFA, junto con el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional Número 3 de Morón, a cargo de Juan Pablo Barral, secretaría Número 9 de la Dra. Mariana Sioli, continuó con la pesquisa a partir de reiteradas denuncias que realizaron las víctimas y detectaron que aquella organización criminal, además de los delitos ya mencionados, también era responsable de otros graves crímenes.

Viejos conocidos

Lo sorprendente es que el grupo operaba en la Argentina al menos desde 1972 o 1973. Los jefes eran la mencionada «Tía Eva» y dos cómplices, que están acusados de al menos dos abusos sexuales contra un menor. 

Con un “templo” principal emplazado en el Gran Buenos Aires y “anexos” en varias provincias y, según se presume y aún se investiga, en Brasil y Paraguay, la organización captaba personas en distintas partes del país.
 

Centralmente, esas captaciones eran realizadas sobre niñas y niños en situaciones de pobreza y vulnerabilidad, a quienes bajo una “persuasión coercitiva” les hacían creer que la líder de la organización era una persona con un poder supraterrenal que iba a salvarlos e iluminarlos. Una vez cooptados, eran obligadas y obligados a vivir en condiciones deplorables, carentes de higiene y con una alimentación degradante. No se podían comunicar con sus familias, no se les permitía ir a la escuela y quedaban, además, sin su documentación personal. También eran obligados a trabajar en una panificadora que poseía la organización, dice el parte del Ministerio de Seguridad.

El fin

Tras la investigación que pudo establecer esta sucesión de delitos, esta madrugada la Policía Federal Argentina y la Gendarmería Nacional realizaron los 23 allanamientos en las sedes que la organización tenía en todo el país y en propiedades vinculadas al grupo criminal, tras lo que se labraron diez órdenes de detención para los integrantes del núcleo duro del grupo, incluyendo a quienes estaban prófugos desde el año pasado.

Los operativos comenzaron muy temprano y tuvieron varias localizaciones. Hasta el momento, las 69 personas rescatadas están siendo entrevistadas y asistidas por el personal del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento, de modo de recabar más información, que será de vital importancia para el desarrollo de la causa judicial.

Por otro lado, y en el marco de la misma causa, se dio la orden de dar de baja en el registro de cultos a esta organización y se dio conocimiento de la situación a las autoridades de Brasil y Paraguay, donde se presume que existen más sedes.


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