La tapatía Luz Elena González confesó que la última vez que consumió pescado vivió una experiencia horrible, pues después de unos días se percató que tenía larvas caminando bajo de su piel.

La actriz hizo público que sufrió de una infección por parásitos que contrajo cuando comió pescado crudo que consumió, lo cual le provocó diversos síntomas como hinchazón de piel, dolor de cabeza y una sensación de que algo le estaba ocurriendo.

Lo último y más grave que vivió fue que su cuerpo se comenzó a llenarse de larvas debido a que el medicamento que tomó no era el adecuado.

La actriz le platicó a la revista TV Notas su travesía. Cuando comenzó a sentirse mal visitó al doctor, quien le dijo que los malestares se debían a que algo que comió le hizo daño y sólo le suministró medicamento contra el dolor de cabeza. Sin embargo, las señales persistieron por lo que buscó una segunda opinión que tampoco le dio el diagnóstico correcto.

Declaró que cuando se encontraba en el área de maquillaje, la chica que la estaba preparando vio que tenia una inflamación sobre la mejilla que trataron de esconder. De repente, la actriz de la telenovela Hasta que el dinero nos separe, vio en el espejo como algo se movía bajo su mejilla.

«Yo seguía trabajando y, uno de los días de grabación, me encontraba en el área de maquillaje cuando de repente vi mi mejilla con inflamación y, aunque las chicas me estaban ayudando a disimularlo, ya no se podía tapar lo que me pasaba. De pronto, vi una larva caminando por el cachete y empecé a hiperventilar», dijo.

Después de su desmayo le realizaron exámenes de sangre para saber qué era lo que le estaba pasando. Fue así que la tapatía de 46 años de edad supo sobre los parásitos que miden de 20 a 30 milímetros que alojaba en su cuerpo.

«Afortunadamente, llegué con un buen doctor, un infectólogo, que me hizo nuevos estudios y por fin se supo qué tenía en mi organismo. Me dijo que tenía larvas migrans por haber comido pescado crudo y me alarmé terrible, yo sólo decía: ‘Dios mío, quítame esto, por favor”, comentó.

El doctor le advirtió que las inflamaciones y las larvas seguirían apareciendo porque el medicamento que le suministro provocaría que salieran y murieran. Sin embargo, era un proceso largo ya que cada una iba dejando huevecillos convirtiendo la infección en un ciclo.

«Yo de curiosa busqué y vi cómo se multiplican, invaden y perforan órganos, pero lo que más me aterró fue que la larva se va hacia los ojos y se los come. Yo le pedí al médico que me diera de todo y tomé el medicamento religiosamente para que no me pasara nada parecido”, reflexionó.

El tratamiento tuvo una duración de dos mese y medio, tiempo en el que constantemente se sentía nerviosa, alterada y no podía dormir. Explicó que después tuvo que ser desparasitada. Al final, tuvo que hacerse estudios de sangre, los cuales confirmaron que ya no tenía parásitos.

«Aún así, cada seis meses me debo tomar un medicamento para eliminar cualquier tipo de parásitos, ya que no siempre todo lo que comemos está completamente desinfectado. Desde esa experiencia, ya no como pescado crudo, lo evito; de sólo verlo, me dan náuseas”, reveló.

Gracias a esta experiencia, Luz Elena dijo que cuida más su alimentación, sobre todo que las carnes estén bien desinfectadas y cocidas. Recomendó que se tenga mucho cuidado con todo lo que comemos, pues también se deben cuidar las temperaturas a las que están expuestos los alimentos.

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