
La promesa de una gestión participativa y abierta, sostenida por el Frente Amplio SMS durante su campaña electoral, parece desmoronarse frente a la realidad cotidiana del gobierno municipal. En las últimas horas, Ivana Jaime, integrante del Ejecutivo local, presentó su renuncia al cargo, abriendo interrogantes sobre el funcionamiento interno de la gestión y la representación de las voces del pueblo.
Desde distintos sectores de la comunidad se manifiesta un creciente malestar por la ausencia de participación real en la toma de decisiones, a contramano de lo que fue proclamado como eje central del gobierno actual: la inclusión de “todas las voces”. Lo que prometía ser un nuevo ciclo político basado en el diálogo, el consenso y la construcción colectiva, hoy se enfrenta a acusaciones de aislamiento institucional, falta de escucha activa y decisiones tomadas a espaldas del pueblo.
La dimisión de Jaime reavivó críticas hacia la conducción del Ejecutivo, especialmente ante la pregunta que muchos se hacen:
¿Por qué una representante electa por la voluntad popular no puede hoy responder a las necesidades de su comunidad?
Vecinos y referentes sociales expresan preocupación por lo que consideran una ruptura entre la dirigencia y la ciudadanía, y se preguntan qué está sucediendo realmente en el interior del Ejecutivo. La renuncia no solo expone tensiones internas, sino que también cuestiona la coherencia entre el discurso de campaña y las acciones concretas de gobierno.
Aunque no se brindaron detalles oficiales sobre los motivos específicos de la salida de Jaime, desde distintos espacios se exige transparencia institucional, rendición de cuentas y un llamado urgente al diálogo comunitario, para que la política vuelva a estar al servicio del pueblo y no encerrada en disputas internas.
San Marcos Sierras, conocido por su espíritu comunitario, enfrenta así una nueva encrucijada política, donde los principios de participación y representación ciudadana vuelven a estar en el centro del debate público.
